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La geniera...y otros cuentos

Cuarto y mitad

Sometimes...(permitidme la licencia, es que quiero tratar de empezar a intentar estudiar inglés seriamente (XD))

Pues eso, que algunas veces la vida te pone frente a un cruce de caminos nada casual y tu elección sólo depende de tu grado de hijoputez. Si eres un tremendo hijo de puta tomarás un camino y si sólo eres un hijoputilla estandar, tomarás el otro. No hay más posibilidades.

(La inocencia absoluta no existe, asumámoslo)

Y si, yo estoy apenas a cinco horitas de ese cruce, sopesando la posibilidad de dejarme llevar por mis más bajos instintos o superarlo y comportarme como en realidad se espera de mi.

Y aunque parezca un ser dulce (?) y bienintencionado (??) incapaz de toda maldad (XD), la decisión no está siendo nada fácil.

Podeis suponer, acertadamente en cualquier otro caso, que si estoy escribiendo esto es porque me he decantado por la opción menos malévola, porque quién en su sano juicio admitiría que ha decidido, consciente y meditadamente, convertirse en una hija de puta y encima se regodea de ello? (aunque esto sería redundante ya que todo hijo de puta tiende a regodearse)

Pero la verdad es que tengo que admitir dos cosas. Una, que estoy cansada (lo que puede querer decir que actuaré como una persona normal sólo por no tener que pensar o que mi capacidad de autocontrol está en off). Y dos, que no pienso contar, ni a vosotros ni a nadie, que camino de los dos he elegido ;)

 

Editando a dos horas del cruce: Si, resulta que puedo ser una completa hija de puta, que alguien lo sufra y salir indemne! A veces la vida tiene estos giros inesperados de guión. Sería justicia poética... si no fuera tan prosaica.

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