Blogia

La geniera...y otros cuentos

No puedo

No puedo escribir (leer) con gente en casa

No puedo

En Soria nieve y...

 

...y en Zaragoza un Cierzo de tres pares de...

 

Asco de clima  ¬_¬

Lunes

Y Dios creó los lunes y...

 

...y... a quien se le ocurre!!!

 

jasfrurcas lascresfrus gujuido jojda

¬_¬

Obsesiones

Obsesiones

He tenido una pesadilla horrible que ha hecho que me despertase sobresaltada a eso de las cuatro de la mañana y que me ha impedido conciliar el sueño hasta bien pasadas las cinco.

 

He soñado que estaba de exámenes... YA! apenas diez días después de haber reanudado las clases.

 

Podéis reíros de mí. Se han reído todas las personas (humanas e inhumanas) a las que se lo he contado. El gesto de horror con el que he acompañado y contextualizado mi relato al respecto no les ha ablandado lo más mínimo.

 

Jo.

Libros

En vez de ir al cine, el lunes fuí a la FNAC en mi busqueda semanal de un mp3 bueno, bonito y barato.

Pero el mp3 perdió enseguida interés ante la visión de las enormes estanterias plagadas de una cantidad finita, pero descomunal, de libros.

Odio comprar libros en la FNAC, hacía casi seis meses que no pisaba el recinto, pero me encanta comprar libros, así que aparco los principios sobre el trato digno a los mismos en la puerta y cuando llevo tres en la mano corro a la caja a pagar y salgo disparada como si hubiese comprado el PlayBoy. Ni siquiera miro la bolsa mientras camino de vuelta a casa.

No me gusta la FNAC, al menos la de Zaragoza, porque amontona libros sin nigún cuidado, porque más de una vez me los he encontrado con las tapas desgastadas, raídas, rotas; porque corren la misma suerte los que tienen treinta años que el último cutre-éxito de turno, porque los juntan tanto que para coger uno te tienes que dejar las uñas, porque me dan pena, eso es, pena.

Pero no lo puedo evitar, siempre acabo sucumbiendo.

Al final...

...no fui al cine (voy a  tener que esforzarme en aprender a no decir que voy a hacer cosas que no voy a hacer).

Pero no fue culpa mia. Yo quería, pero se aliaron contra mi los elementos: se acababa el plazo.

Así que sí, sigo estudiando, y no, no tengo trabajo.

Sigo siendo un parásito social de esos.

Cine, cine, cine...

Mañana me voy al cine...sola.

Necesito una peli.

Estoy asocial perdida.

Geniera modo Searching

Mi doble personalida (VI)

...y cinco y...

Mi doble personalida ha vuelto a casa.

Había cogido un vuelo de Cutreair, con destino desconocido, por un euro y se había olvidado el euro para volver.

Ha salido a mi.

Compensable

Sabeis lo que es un suspenso compensable?

Imaginad que de todas las veces que fallasteis esa/e canasta/gol que os hubiera dado la victoria... o al menos una derrota más digna; de todas las que os quedasteis con palabras dentro que debisteis haber pronunciado; de todas las que dijisteis NO cuando queríais decir SI; de todas las que por llegar cinco minutos tarde os lo perdisteis; de todas las veces que estuvisteis a punto...pero no.

Imaginad que una de esas veces, sólo una, no a vuestra elección, quizás la que os quedasteis más cerca, quizás la que menos importancia tuvo, de manera arbitraria, en una especie de reedición de los acontecimientos, en la repetición de la jugada, encestarais, soltarais las palabras justas, llegaseis a tiempo, gritaseis SI!!!

Pués eso es un suspenso compensable. Es ese poquito que te falta para llegar y...y alguien te acerca una silla y llegas.

OFF

OFF

He desconectado la neurona. Ha sido mucho menos dramático que cuando desconectan a Hal en 2001. Ni se ha inmutado.

Creo que pensaba en algo...

...para una vez que la pillo trabajando (XD)

Último examen....curioso. Extraño, como todos.

Geniera modo OFF

Quinquis (IV)

El ex-cara cortada (ya no lleva vendaje alguno y vuelve a parecer una persona normal, lo que le resta interés) y una servidora, compartimos una afición a estas horas de la tarde de este aburrido y poco estimulante martes. Ambos observamos desde nuestras ventanas, cada uno en la suya y dios en... en... nada, dios no aparece; decía que estamos pendientes del operario de telefónica que, encaramado a la escalera de mano más larga que jamás hayamos visto, que...la verdad es que no se que hace pero allí sigue encaramado.

Aunque le observamos por motivos distintos. Él le observa para ver si se cae de la escalera y yo lo hago para verle el c...no espera, los dos le observamos por el mismo motivo.

Y no se cae eh!

Lento

Lento

Mientras el explorador abre páginas, mientras blogia acepta mi contraseña, mientras el puto mundo no deja de girar alrededor de su eje mientras describe una órbita elíptica alrededor del sol, yo escribo esto en Word.
No se que le pasa a mi conexión o a internet en general o a mi ordenador en particular pero hoy todo transcurre especialmente lento.

A pesar de ser las siete de la tarde, a pesar de llevar horas de retraso con el estudio del último examen de este cuatrimestre, a pesar de la pila de platos que me esperan en el fregadero, a pesar de que debería haber ido a encuadernar un trabajo, sacado dinero, comprado agua... a pesar de eso, todo hoy transcurre especialmente lento.

Y es que quizás yo me he parado. Quizás sea eso, que todo sigue a mí alrededor su vida cotidiana y normal y yo me he echado a un lado del camino a sentarme y esperar. Y es que, a pesar de llevar todo el día, toda la semana, todo el mes, todo...no se cuando empezó todo esto pero a pesar del tiempo en si, todo transcurre hoy especialmente lento.

Y no me importa. Me esfuerzo porque me importe, por hacerlo mío, por ponerle nombre, por adoptar una posición, un punto de vista, pero es que no me importa y...sabéis que todo transcurre especialmente lento hoy?

Vivo en el anuncio de 20 megas de Jazztel.

Será que es lunes.

Será.

Londres

(Estoy en exámenes, por eso escribo tanto. Antes tenía un grupo vodafone con mis amigos y se echaban a temblar en estas épocas porque les cosía a mensajes chorras. Lo malo era cuando se los leían a sus compañeros de casa-curro-lo que sea y yo me los encontraba por la calle semanas después con mi yo postexamenes cuerdo y me preguntaban por la última chorrada que había mandado por sms y a mi se me ponía cara de seta. Es como cuando vas un día muy borracha y supersociable hablando hasta con las columnas y al día siguiente la gente piensa que sigues siendo la chica divertida del día anterior y tu sólo quieres que se te trague la tierra. En esos mensajes nació mi doble personalida entre otras genialidades)

A ver, me voy a Londres en marzo, por mis huev... por mis ovarios. Es una decisión tomada, no me importa con quien, como, cuando exactamente, si perderé clases, si me echaran del curro que todavía no tengo, la cuestión es que me voy. Lo escribo para no echarme atrás cuando se acerque la fecha, cuando mi yo cuerdo y racional vuelva a apoderarse de mi y me haga creer que puedo esperar, que hay cosas más importantes, urgentes, que hay prioridades. Así que antes de que eso suceda, porque sucederá, porque siempre sucede, porque mi yo racional siempre vuelve, antes de eso, compraré los billetes, buscaré alojamiento y convenceré a l@s indecis@s de las ventajas del plan.

Y en marzo me voy. Apuntadlo.

Veinte días

Apróximadamente ese es el tiempo que me queda para matricularme del segundo cuatrimestre...pero...

...si en esos veinte días consigo trabajo todo cambia. (Se me notan las ganas de seguir estudiando eh? XD)

Así que haciendo alarde de poco raciocinio he decidido buscar trabajo seriamente y enviar curriculums a todo lo que se mueva y suene a técnico, ingenieril, estructural, mecánico...

Todo.

Y si van y me cogen de calculista de estructuras, que mandaría huevos teniendo en cuenta que las grúas de diez metros de altura me flectan tres, pués se calculan estructuras, y si me cogen de delineante, que mandaría huevos teniendo en cuenta que hace unos cuatro años que no dibujo una línea recta ni con autocad, pués se hacen planos y listo.

Geniera modo Quierocurraaaaaaaaaaar activado.

Cuenta atrás, quedan veinte días.

Si ya sabía yo...

Pués eso, que si, que me puedo matricular (faltaría más!). Otra cosa es que me quisiera desmatricular y que encima tuviera la desfachatez de pretender que me devolvieran el dinero, ah! eso ni soñarlo, pero matricularte de más y darles más dinero, eso si, sin problema. No te sacan la alfombra roja porque queda excesivo, pero no por falta de ganas.

El vil metal.

Arf

PD: Esta mañana me he levantado con fiebre después de no dormir, totalmente congestionada y con un dolor de cabeza de caballo. Adivinad quien tenía un examen a las diez de la mañana? Claro, que no es excusa, si eres una enciclopedia ambulante y tienes el autocontrol de un monje zen. En ese caso, los conocimientos de la asignatura en cuestión brotan de ti como un manantial y te olvidas del dolor, la fiebre, los escalofrios y esa ligera sensación de mareo que te sobreviene con sólo ladear ligeramente la cabeza y todo es paz y amor a tu alrededor. Pero si eres yo, pués lo más seguro es que la cagues.

Aunque lo más probable es que en plenitud de facultades físicas y psíquicas la hubiera cagado igualmente.

Arf, arf

Imprevistos

A veces, cuando no te lo esperas la vida parece reirse de ti. No a carcajada limpia, no con mala intención, simplemente juega contigo y se rie, generalmente en tu cara.

He ido a mirar la fecha de matrícula de febrero (dejé abierta la matrícula en septiembre) y no estaba, sólo figura la fecha de septiembre. Y no se si es un error informático ya que hasta hace unas semanas estaba allí. Y no se si eso significa que no me han dejado la matrícula abierta y por lo tanto que no me puedo matricular.

Y es que no estoy matriculada en nada del segundo cuatrimestre porque esperaba conseguir curro antes o al menos tener posibilidades de ello. Y ahora que ya había decidido las asignaturas, la academia a la que me iba a apuntar, la posibilidad de volver a dar inglés, ahora que ya me había metido con un poco de ilusión en esto pués a lo mejor me quedo más colgada que una percha.

Y mentiría si dijese que no me ha recorrido el cuerpo un escalofrio al pensarlo. Y mentiría si dijese que esa sensación sólo ha durado unos segundos y que después he sentido dibujarse en mi cara una sonrisa maliciosa ante el pensamiento de que si no estoy matriculada entonces en unos días estaré...DE VACACIONES! XD

No, es broma, eso lo he pensado después. Antes he pensado que si no tengo que ir a la universidad puedo dedicarme denuevo a buscar curro, a tiempo completo, sin restricciones de horarios ni de localización y que puedo hacer esos cursos que quería y/o puedo estudiar para las oposiciones a tiempo completo. Y que quereis que os diga, me apetece más.

Aunque claro, ahora es cuando después de haber visto la luz alguien me da con la puerta en las narices y fijo que mañana cuando vaya a secretaria me van a decir que es un error informático y que si que me puedo matricular, faltaría más! XD

En fín.

PD: Unos setenta exámenes llevo, ya son no?

Exámenes

Estaba pensando en contar cuantos exámenes he hecho desde que empecé la universidad.

A ver si ya me he pasado y estoy haciendo los de otra persona.

Geniera modo Jarting activado.

Monotema

En el día de mi cumple (soy monotemática y he pillao un filón XD):

  • Saludé a todo el mundo, desde el autobusero hasta la panadera pasando por toda la gente con la que traté ese día (aunque no me cayeran bien).
  • Compré pasteles como si vivieramos cuatro en casa cuando sólo vivimos dos.
  • Cociné.
  • Recogí mi título (más bonito!!! XD)
  • Tuve un montón de paciencia con todo el mundo.
  • Caminé por la calle sonriendo.

Hoy

Hoy

Ayer me levanté y me sentí importante.

Hoy me he levantado sintiéndome pequeña.

Y en medio de esta ciclotimia, que es tan mía y me define tan bien, me alegro de sentirme, de no caer en la monotonía absurda y aséptica; de despeñarme por el precipicio de lo que me queda grande y de pararme a disfrutar, o no, de las cosas pequeñas; de no malgastar el aire de mis pulmones en palabras innecesarias, vacías, indiferentes, insuficientes, que me son ajenas, hirientes, de conveniencia, de sucio peloteo; de no tratar de intentar ser capaz de ser algo que nunca seré y de intentar probar a serlo cada día; de no emplear mi tiempo en negarme, arrepentirme, traicionarme, explicarme, rebajarme, abrumarme, optimizarme; de no envenenarme con la envidia, la mezquindad, la crueldad y los malos deseos de otros; de todos mis "yo puedo" y todos mis "me ayudas?"; de no ser como los demás y de formar parte de ese ente global que somos todos y que no somos ninguno (a tenor de las estadísticas); de no levantarme con el pie izquierdo, temerosa del día, de lo que vendrá, de la gente que me rodea; de darme el día libre, regalarme tiempo y distancia; de dormir poco y mal, o mucho y a pierna suelta; de hablar sin perder la calma y acelerarme hasta resultar ininteligible, o hasta tartamudear, cuando la ocasión lo requiere (XD); de haber dejado de intentar que otros me comprendan; de pensar más en mi y menos en nadie; de saber esperar y comerme las uñas de impaciencia; de ser inercial y dejarlo todo a medias por inconstante; de maldecir el tiempo que tarda en llegar ese maldito autobús y desear, en secreto, que no se pare nunca; de sentarme, levantarme, acostarme, retorcerme, desperezarme, estirarme; de ver, oler, saborear, tocar, oír y escuchar; de comerme un día una tapa en un garito de mala muerte y al día siguiente un cocido de tres platos cocinado por mi madre como lo cocinaba mi abuela; de todos los “buenos días”, “qué tal te va”, “me alegro de verte”, “te he echado de menos”, que me/nos alegran el/un día; de todas las sonrisas, gestos, muecas, caricias, abrazos y besos que lo hacen todo más fácil; de las puertas abiertas, los puentes tendidos, los horizontes y los mañana llenos de esperanza; de las llamadas a las cuatro de la mañana, los sms de la madrugada del sábado, los mails de “cuanto tiempo” y las llamadas perdidas de “me estaba acordando de ti”; del silencio atronador y del ruido sordo; de la descomposición anaerobia de la materia carbonosa que la convirtió en petróleo que se transformó en plástico con el que se construyó en su mayoría mi ordenador gracias al que he conocido a tan buena gente (de la otra gente no me acuerdo); de los días de niebla que cala los huesos y de los que el sol te abrasa la piel; de querer a mi familia y amigos y de que se me note que les quiero; de las locuras cometidas que nunca (nunca) serán suficientes; de las horas aprovechadas estudiando y comprendiendo y del tiempo invertido en mirar los rodapiés de mi cuarto soñando despierta; de las cosas sin sentido, la gente imprevisible, los chistes sin gracia, las películas sin guión, los libros sin argumento y el arte abstracto que me devuelven la confianza en mi neurona; de aceptarme, si, pero sobre todo de quererme; de pensar, imaginar, prever, inventar, resolver, entender y de no entender nada.

Y me alegro de ser yo, hoy veinticinco de enero de dos mil seis.

Y es que en la mañana, aunque no demasiado temprano, de tal día como hoy de hace muchos años, bueno no tantos, en un pequeño, que no insignificante, pueblo de Soria situado en un valle, recorrido por dos ríos, rodeado de campos de cereal y monte y con toda suerte de fauna y flora soriana de pura cepa crecida en el frío, como la que esto escribe; una avispada comadrona se las ingeniaba, todos sabemos como, para que mi padre, encantado y orgulloso, me escuchara berrear al otro lado de la línea de ese maravilloso invento une personas que es el teléfono.

Y hoy, veintiséis años más tarde, yo me alegro. (Qué demonios! XD)

La amistosa nada

Ayer la volví a ver. Andaba ocupada y no  se fijó en mi. No me escondí pero no me acerqué. Me conformaba con saber que estaba... bien, ya sabéis.


Hace tiempo (semanas) que no sabía nada de ella y hace más tiempo aún (meses) que no hablamos. Y hace una eternidad, medida en años para otros, que no hablamos. Antes era fácil, hablábamos horas, días, semanas, sin importar el tiempo ni el horario. Antes hablábamos sin esfuerzo, sin proponérnoslo, sin quedar para ello. Y casi siempre alcanzábamos un poco más allá. Casi siempre nos llegábamos la una a la otra. Sintonizábamos. (Fotosíntesis no? XD)


Pero eso fue antes de... y el después de... es esto: la amistosa nada. Un estado justo entre el fraternal afecto y la total indiferencia.
Quizás la próxima vez no me conforme con verla. Quizás me acerque a mantener una de las interminables conversaciones de cinco minutos en las que nos enfrascamos vivamente para no decirnos nada y que siempre acaban en ese estado prenirvana que es el silencio atroz.


Quizás le eche la bronca por no acordarse de mi cumpleaños (del que no se va a acordar) o por no contarme lo de su último curro (que no se si existe). Quizás me la eche ella a mi por no decirle que he dejado de buscar trabajo o que me voy cuatro días a Londres en marzo. Forma parte del ritual, aunque no se de que serviría que nos lo contáramos, de la misma forma que no se de que sirve que nos hagamos las ofendidas por no hacerlo.


Yo la vi y ella no me vio y me sentí un poco egoísta. Yo sabía que ella estaba bien y ella seguía sin saber nada de mi. Aunque claro, a lo mejor no le importa.