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La geniera...y otros cuentos

Yo

Hola?

Carezco de energía suficiente para escribir con mucha coherencia. Es el tercer día consecutivo que me levanto a las 6:30 de la mañana y mi neurona....mi neurona...mi neurona??!! o_O

Resumiendo:

- Cuatro días seguidos de cursos sobre el desarrollo sostenible, el respeto al medio ambiente, las energías renovables, los edificios bioclimáticos, la accesibilidad de los discapacitados (todos) a la educación superior en concreto y sus dificultades en general, el comercio justo, la globalización de las personas y no la del dinero, la agricultura (ganadería...) ecológica y demás conceptos utópicos la dejan a una destrozada. Aunque esté mal decirlo lo voy a decir. Al final satura el tema y te dan ganas de beberte una coca-cola, comerte una bolsa entera de phoskitos, poner la calefacción a tope, dejar los grifos abiertos, fumigar los geranios y contar unos cuantos chistes de humor negro como el humo del cigarro que te fumarías toda satisfecha.

- No se fomenta el espíritu crítico hacía el orden establecido contandote que la verdad absoluta y el bien supremo están del otro lado. A eso se le llama fundamentalismo y es igual de malo venga de donde venga, por muy buenas que sean las ideas. Si quieres hacerme pensar, dame bases para que piense sobre ellas, no me digas que lo tuyo es bueno y lo otro malo y ya porque no tengo cinco años.

- Los Monegros no es un desierto, es una estepa (jate tu la tonteria).

- Los vegetarianos también engordan.

- El rector se pasa el día inaugurando actos. Creo que se ha hecho un clon que trabaja por él.

- La gente va a la universidad con la esperanza de que la eduquen en valores (o_O) aunque ni ellos, ni nadie, saben muy bien que valores (y yo que quería ser ingeniera...ains).

Y eso.

Mi conclusión es que dormir es bueno y madrugar es malo, pero eso ya lo sabía de hace tiempo.

Tarde y mal

Esta mañana he ido a la academia un cuarto de hora tarde. Me pasa con las cosas que no quiero hacer...no puedo evitar llegar tarde. Y me pasa con todo lo que hago en Zaragoza. Llego tarde sin proponermelo, incluso cuando me conciencio de que debo llegar pronto, cuando me lo propongo y madrugo más y salgo antes de casa y desayuno mientras me visto y dejo todo sin hacer...llego tarde igual.

Después he tenido tres horas de prácticas. Cuentan que alguien alguna vez aprendió algo haciendo unas prácticas pero no quedó constancia de ello porque se le olvidó inmediatamente.

Hemos alcanzado el absurdo demasiado pronto y a las dos horas no lo he soportado más. He recogido mis cosas muy tranquila y he salido sin titubear para que no me dijeran nada. Todavía me quedan tres de lo mismo. Arf

Y sólo es miercoles.

Finde II

Yo hoy quería escribir algo que reflejara lo bien que me lo pasé el fin de semana de cuatro días que me tomé a mi salud.

Lo tranquilo que fue todo cuando tuvo que serlo y lo alegre y divertido que fue cuando tocaba.

Pero se me ha torcido el día (nada grave) y no me sale así que lo dejaré asi.

Estoy fatal

Y ahí estaba yo mirando las camisetas de la página de Kukuxumusu y...

 

...y sin ver las camisetas.

La antikdd

El viernes vino mi querido klasbis a mañolandia. Quedamos para cenar con Angie, Nyna y sus respectivos. Muy bien todo, muy maj@s, buen rollo.

Yo fui, y esto se lo hice saber a mi querido klas, para compensar la abrumadora mayoría de personas casadas con las que había quedado. Para que no le entrara depresión ni nada de eso.

Lo llamo antikdd por dos motivos básicamente: el primero es que debe ser la cuarta o la quinta vez que veo a mi querido kalsiño (cuantas veces he dicho mi querido... XD) y ya lo nuestro no parece y el segundo es también por su culpa, claro, porque me siento tan cómoda a su lado que no me importa con quien ni dónde esté (yo es que soy mucho más tímida y cortada con gente desconocida, y esto lo puede corroborar cualquiera).

Aqui el artículo superpelota para mi querido... :p XD (para que lo lea cuando vuelva a su casa que todavía debe seguir por tierras mañas)

 

PD: El garrafón, bien, gracias.  Aunque admito que hice unas cuantas SSSS antes de coger el autobús de vuelta a casa.

No puedo

No puedo escribir (leer) con gente en casa

No puedo

Libros

En vez de ir al cine, el lunes fuí a la FNAC en mi busqueda semanal de un mp3 bueno, bonito y barato.

Pero el mp3 perdió enseguida interés ante la visión de las enormes estanterias plagadas de una cantidad finita, pero descomunal, de libros.

Odio comprar libros en la FNAC, hacía casi seis meses que no pisaba el recinto, pero me encanta comprar libros, así que aparco los principios sobre el trato digno a los mismos en la puerta y cuando llevo tres en la mano corro a la caja a pagar y salgo disparada como si hubiese comprado el PlayBoy. Ni siquiera miro la bolsa mientras camino de vuelta a casa.

No me gusta la FNAC, al menos la de Zaragoza, porque amontona libros sin nigún cuidado, porque más de una vez me los he encontrado con las tapas desgastadas, raídas, rotas; porque corren la misma suerte los que tienen treinta años que el último cutre-éxito de turno, porque los juntan tanto que para coger uno te tienes que dejar las uñas, porque me dan pena, eso es, pena.

Pero no lo puedo evitar, siempre acabo sucumbiendo.

OFF

OFF

He desconectado la neurona. Ha sido mucho menos dramático que cuando desconectan a Hal en 2001. Ni se ha inmutado.

Creo que pensaba en algo...

...para una vez que la pillo trabajando (XD)

Último examen....curioso. Extraño, como todos.

Geniera modo OFF

Lento

Lento

Mientras el explorador abre páginas, mientras blogia acepta mi contraseña, mientras el puto mundo no deja de girar alrededor de su eje mientras describe una órbita elíptica alrededor del sol, yo escribo esto en Word.
No se que le pasa a mi conexión o a internet en general o a mi ordenador en particular pero hoy todo transcurre especialmente lento.

A pesar de ser las siete de la tarde, a pesar de llevar horas de retraso con el estudio del último examen de este cuatrimestre, a pesar de la pila de platos que me esperan en el fregadero, a pesar de que debería haber ido a encuadernar un trabajo, sacado dinero, comprado agua... a pesar de eso, todo hoy transcurre especialmente lento.

Y es que quizás yo me he parado. Quizás sea eso, que todo sigue a mí alrededor su vida cotidiana y normal y yo me he echado a un lado del camino a sentarme y esperar. Y es que, a pesar de llevar todo el día, toda la semana, todo el mes, todo...no se cuando empezó todo esto pero a pesar del tiempo en si, todo transcurre hoy especialmente lento.

Y no me importa. Me esfuerzo porque me importe, por hacerlo mío, por ponerle nombre, por adoptar una posición, un punto de vista, pero es que no me importa y...sabéis que todo transcurre especialmente lento hoy?

Vivo en el anuncio de 20 megas de Jazztel.

Será que es lunes.

Será.

Londres

(Estoy en exámenes, por eso escribo tanto. Antes tenía un grupo vodafone con mis amigos y se echaban a temblar en estas épocas porque les cosía a mensajes chorras. Lo malo era cuando se los leían a sus compañeros de casa-curro-lo que sea y yo me los encontraba por la calle semanas después con mi yo postexamenes cuerdo y me preguntaban por la última chorrada que había mandado por sms y a mi se me ponía cara de seta. Es como cuando vas un día muy borracha y supersociable hablando hasta con las columnas y al día siguiente la gente piensa que sigues siendo la chica divertida del día anterior y tu sólo quieres que se te trague la tierra. En esos mensajes nació mi doble personalida entre otras genialidades)

A ver, me voy a Londres en marzo, por mis huev... por mis ovarios. Es una decisión tomada, no me importa con quien, como, cuando exactamente, si perderé clases, si me echaran del curro que todavía no tengo, la cuestión es que me voy. Lo escribo para no echarme atrás cuando se acerque la fecha, cuando mi yo cuerdo y racional vuelva a apoderarse de mi y me haga creer que puedo esperar, que hay cosas más importantes, urgentes, que hay prioridades. Así que antes de que eso suceda, porque sucederá, porque siempre sucede, porque mi yo racional siempre vuelve, antes de eso, compraré los billetes, buscaré alojamiento y convenceré a l@s indecis@s de las ventajas del plan.

Y en marzo me voy. Apuntadlo.

Monotema

En el día de mi cumple (soy monotemática y he pillao un filón XD):

  • Saludé a todo el mundo, desde el autobusero hasta la panadera pasando por toda la gente con la que traté ese día (aunque no me cayeran bien).
  • Compré pasteles como si vivieramos cuatro en casa cuando sólo vivimos dos.
  • Cociné.
  • Recogí mi título (más bonito!!! XD)
  • Tuve un montón de paciencia con todo el mundo.
  • Caminé por la calle sonriendo.

Hoy

Hoy

Ayer me levanté y me sentí importante.

Hoy me he levantado sintiéndome pequeña.

Y en medio de esta ciclotimia, que es tan mía y me define tan bien, me alegro de sentirme, de no caer en la monotonía absurda y aséptica; de despeñarme por el precipicio de lo que me queda grande y de pararme a disfrutar, o no, de las cosas pequeñas; de no malgastar el aire de mis pulmones en palabras innecesarias, vacías, indiferentes, insuficientes, que me son ajenas, hirientes, de conveniencia, de sucio peloteo; de no tratar de intentar ser capaz de ser algo que nunca seré y de intentar probar a serlo cada día; de no emplear mi tiempo en negarme, arrepentirme, traicionarme, explicarme, rebajarme, abrumarme, optimizarme; de no envenenarme con la envidia, la mezquindad, la crueldad y los malos deseos de otros; de todos mis "yo puedo" y todos mis "me ayudas?"; de no ser como los demás y de formar parte de ese ente global que somos todos y que no somos ninguno (a tenor de las estadísticas); de no levantarme con el pie izquierdo, temerosa del día, de lo que vendrá, de la gente que me rodea; de darme el día libre, regalarme tiempo y distancia; de dormir poco y mal, o mucho y a pierna suelta; de hablar sin perder la calma y acelerarme hasta resultar ininteligible, o hasta tartamudear, cuando la ocasión lo requiere (XD); de haber dejado de intentar que otros me comprendan; de pensar más en mi y menos en nadie; de saber esperar y comerme las uñas de impaciencia; de ser inercial y dejarlo todo a medias por inconstante; de maldecir el tiempo que tarda en llegar ese maldito autobús y desear, en secreto, que no se pare nunca; de sentarme, levantarme, acostarme, retorcerme, desperezarme, estirarme; de ver, oler, saborear, tocar, oír y escuchar; de comerme un día una tapa en un garito de mala muerte y al día siguiente un cocido de tres platos cocinado por mi madre como lo cocinaba mi abuela; de todos los “buenos días”, “qué tal te va”, “me alegro de verte”, “te he echado de menos”, que me/nos alegran el/un día; de todas las sonrisas, gestos, muecas, caricias, abrazos y besos que lo hacen todo más fácil; de las puertas abiertas, los puentes tendidos, los horizontes y los mañana llenos de esperanza; de las llamadas a las cuatro de la mañana, los sms de la madrugada del sábado, los mails de “cuanto tiempo” y las llamadas perdidas de “me estaba acordando de ti”; del silencio atronador y del ruido sordo; de la descomposición anaerobia de la materia carbonosa que la convirtió en petróleo que se transformó en plástico con el que se construyó en su mayoría mi ordenador gracias al que he conocido a tan buena gente (de la otra gente no me acuerdo); de los días de niebla que cala los huesos y de los que el sol te abrasa la piel; de querer a mi familia y amigos y de que se me note que les quiero; de las locuras cometidas que nunca (nunca) serán suficientes; de las horas aprovechadas estudiando y comprendiendo y del tiempo invertido en mirar los rodapiés de mi cuarto soñando despierta; de las cosas sin sentido, la gente imprevisible, los chistes sin gracia, las películas sin guión, los libros sin argumento y el arte abstracto que me devuelven la confianza en mi neurona; de aceptarme, si, pero sobre todo de quererme; de pensar, imaginar, prever, inventar, resolver, entender y de no entender nada.

Y me alegro de ser yo, hoy veinticinco de enero de dos mil seis.

Y es que en la mañana, aunque no demasiado temprano, de tal día como hoy de hace muchos años, bueno no tantos, en un pequeño, que no insignificante, pueblo de Soria situado en un valle, recorrido por dos ríos, rodeado de campos de cereal y monte y con toda suerte de fauna y flora soriana de pura cepa crecida en el frío, como la que esto escribe; una avispada comadrona se las ingeniaba, todos sabemos como, para que mi padre, encantado y orgulloso, me escuchara berrear al otro lado de la línea de ese maravilloso invento une personas que es el teléfono.

Y hoy, veintiséis años más tarde, yo me alegro. (Qué demonios! XD)

La amistosa nada

Ayer la volví a ver. Andaba ocupada y no  se fijó en mi. No me escondí pero no me acerqué. Me conformaba con saber que estaba... bien, ya sabéis.


Hace tiempo (semanas) que no sabía nada de ella y hace más tiempo aún (meses) que no hablamos. Y hace una eternidad, medida en años para otros, que no hablamos. Antes era fácil, hablábamos horas, días, semanas, sin importar el tiempo ni el horario. Antes hablábamos sin esfuerzo, sin proponérnoslo, sin quedar para ello. Y casi siempre alcanzábamos un poco más allá. Casi siempre nos llegábamos la una a la otra. Sintonizábamos. (Fotosíntesis no? XD)


Pero eso fue antes de... y el después de... es esto: la amistosa nada. Un estado justo entre el fraternal afecto y la total indiferencia.
Quizás la próxima vez no me conforme con verla. Quizás me acerque a mantener una de las interminables conversaciones de cinco minutos en las que nos enfrascamos vivamente para no decirnos nada y que siempre acaban en ese estado prenirvana que es el silencio atroz.


Quizás le eche la bronca por no acordarse de mi cumpleaños (del que no se va a acordar) o por no contarme lo de su último curro (que no se si existe). Quizás me la eche ella a mi por no decirle que he dejado de buscar trabajo o que me voy cuatro días a Londres en marzo. Forma parte del ritual, aunque no se de que serviría que nos lo contáramos, de la misma forma que no se de que sirve que nos hagamos las ofendidas por no hacerlo.


Yo la vi y ella no me vio y me sentí un poco egoísta. Yo sabía que ella estaba bien y ella seguía sin saber nada de mi. Aunque claro, a lo mejor no le importa.

Cinco hábitos extraños (desos)

Yo no tengo de eso...

Cuela?

XD

Memen lo explica perfectamente en su blog y yo no me siento capacitada para hacerlo mejor. Eso si, me niego a propagar esta cadena más allá de mis dominios blogueriles por una cantidad infinita de motivos. 

Aqui van mis cinco hábitos extraños confesables (XD) y que no haya contado por aquí antes (porque supongo que no vale repetir lo de que tengo el movil en alemán o que me recorro el barrio para no coger el bus siempre en la misma parada): 

Uno: No soporto que me caiga agua por la cara mientras me ducho. Así que me lavo el pelo desde fuera de la bañera, antes de ducharme, y me ducho con la alcachofa fuera de su sitio normal.

Dos: Adelanto todos los relojes: el de la muñeca, el del movil, el del despertador...especialmente este último aunque no encontrareis un reloj mio en hora. Tengo un radio-despertador que adelanto entre media y una hora aproximadamente cada día. No, no acumulo el adelanto, lo pongo en hora por la mañana y lo adelanto durante el día. Antes lo adelantaba más, hasta más de dos horas, incluso tenía un sistema para adelantarlo (lo mio son los sistemas XD). Lo hago básicamente porque odio madrugar y eso de que me suene el despertador y lo pueda apagar, dar media vuelta y volverme a dormir es maravilloso. Pensareis que es lo mismo que adelantar la alarma pero no lo es porque yo no sé cuanto está adelantado el reloj.

(Hubo un tiempo en que me despertaba unos minutos antes de que sonara el despertador aunque no supiera cuanto estaba adelantado. Rarita que es una XD)

Tres: No puedo dormir, además de con cualquier tipo de ruido por insignificante que sea, mientras hay gente despierta, y levantada, en mi casa. No es necesario que hagan ruido, simplemente sé que están y ya no me puedo dormir. Esto me sucede tanto de día como por la noche, osea que tampoco puedo ser la última en levantarme de la cama y si lo soy no aguanto más de cinco minutos desde que se levantó la anterior.

Cuatro: Hago zapping durante los anuncios. Hasta aqui normal, no? Pero lo hago siguiendo unas normas concretas: veo cada canal durante un minuto exacto, vuelvo a la cadena en la que había anuncios, veo el anuncio que está emitiendo y el siguiente y vuelvo a cambiar; si también hay anuncios veo entre tres y cinco anuncios y cambio.

Cinco: Tengo una fórmula matemática (desarrollada por mi claro XD) para calcular el número de pasajeros de un bus urbano determinado de Zaragoza que se subiran en una parada concreta, la cuarta exactamente, teniendo en cuenta los que se han subido en las dos anteriores. Es del autobús que cojo todos los días para ir a la universidad, para el trayecto de vuelta. Y lo que es peor, funciona XD.

Vale, soy supercuadriculada, lo admito, soy geniera que le vamos a hacer XD.

En familia

Apenas pasaban unos minutos de las doce de la noche del ya (por fín!) uno de enero del dos mil seis y mi madre hablaba por teléfono con algún familiar para felicitarle el año nuevo. En mi casa sólo cenábamos mi pequeña familia a la que se había unido U., después de que mi madre la convenciese, porque sus padres no estaban en mi pueblo y a ella le gusta pasar la NocheVieja allí más que en Zaragoza.

Mi madre, al teléfono, contaba quienes estábamos en casa y dijo: y una amiga de...

y yo pensé: bueno, así es como va a ser, no?

Y no me refiero sólo a los acontecimientos familiares sino a la vida cotidiana en general. Para los otros, esos otros que forman parte de tu vida, pero que no dejan de ser los otros, siempre será, sea quien sea, la amiga de...

Podeis llamarme tonta pero no me lo había planteado así.

Y sentí esa extraña sensación de pesadez y ahogo que deja la realidad asumida. Y fue muy triste.

Fin de año...qué fin de año tú!

La noche de NocheVieja fue una noche como otra noche cualquiera de viernes o sábado en la que se sale y se bebe un poco más de la cuenta. Como todos los años fuimos primero de chatocrucix que consiste en recorrer todos los bares que podamos tomando uno o varios chatos de vino. Con los años hemos cogido experiencia y tenemos una clasificación muy precisa de los vinos. Los hay de uno, dos y tres tragos y también los hay de un trago sin respirar pero esta última categoría la hemos quitado porque ya no vamos a ese bar. Obviamente el vino es mejor cuantos más tragos se le puede dar y resulta completamente infumable si te lo tienes que tomar aguantando la respiración. Cada año respetamos menos gente esta bonita tradición. Se nos hacen viejos.

Después. La cena bien, las uvas bien, los turrones bien, el cava (catalán) bien, el botellón bien, las conversaciones telefónicas bien, la temperatura en la calle ideal para congelarse...todo bien.

A eso de las seis de la mañana U. y yo nos ibamos a casa y a la salida del pub se resbala y cae redonda. La ayudo a levantarse, salimos a la calle y empieza a cojear. Cojea hasta el primer coche en el que se apoya y se pone blanca como la pared. Me asusto, insisto en llevarla al ambulatorio. Se niega, que la lleve a casa dice. Andamos hasta el siguiente coche y ahora además de blanca y coja empieza a sudar. Intento razonar con ella. Insisto en llevarla al ambulatorio pero se niega. Andamos dos pasos más, se me hincha la vena y le grito. La dejo apoyada en un coche y me voy a por algún/una amigo/a que esté medianamente sobrio/a para que me ayude. Entro en el bar y salen los cuatro que estaban conmigo.

La llevamos en coche a urgencias. Esguince de rodilla en principio, pero que la llevemos a Soria para que le hagan placas para descartar roturas. Discutimos para ver como la llevamos (ella dice que se va en bus que sale en dos horas pero a la segunda mirada asesina desiste de hablar y nos deja que lo solucionemos). Yo intento razonar pero al final me impongo porque soy la que más sobria va y porque la opción de que conduzca mi madre es la más razonable.

Llego a mi casa a las siete de la mañana. Despierto a mi madre que se levanta como una exhalación y saco el coche de la cochera mientras se viste. Hay hielo, nieve y nadie en la carretera. Llegamos a Soria. Urgencias un uno de enero parecen los San Fermines, todo lleno de gente sangrando. Entra un hombre acompañando a una mujer con una brecha en la cabeza y no para de gritar hasta que la atienden. Viene el de seguridad pero impone menos que una silla. Mi madre se impacienta y habla con las celadoras e increpa a un borracho que estaba con el movil a todo trapo (menuda es mi madre). Al poco sale una celadora y se lleva a U. para adentro.

Media hora más tarde con las placas hechas, las exploraciones de rigor y medio escayolada salimos de urgencias. Son las diez y media de la mañana. Mi madre va a por café y algo para comer. Yo conduzco de vuelta. Ya no hay hielo y apenas queda nieve en las orillas.

Le he dicho a U. que compre loteria y que si le toca exijo comisión.

Fin de año

Llevo un rato aquí sentada delante del pc intentando contar mi NocheVieja (vaya noche tu!) y no sé como explicarla. Las ideas se atropellan en mi cabeza y las palabras no llegan a salir. Creo que me he dejado la neurona en mi pueblo, junto con mi buen humor.

Además me han chafado la tarde hace unos diez minutos con una llamada de teléfono.

Me voy a hacer un café a ver si así...

Navidad

Hoy es uno de esos días en los que quería escribir algo inteligente. Me pasa mucho, me siento delante del pc con el firme propósito de escribir algo más que decente y menos que memorable, un término medio que me deje satisfecha.

Esta vez lo pretendía porque es el último día de este año que escribiré sola en mi casa (esto de que me gusta leer y escribir cuando estoy sola lo cuento otro día) porque esta tarde viene mi madre y con mi madre aquí es imposible estar sola. Llega mi madre y la comida parece más comida y la casa, más mi casa. Hasta el infernal ruido que hace por las mañanas es acogedor.

Es una de esas cosas que sólo las madres consiguen. Al menos la mía lo hace.

Geniera modo ñoño activado. Tranquilos, se me pasará.

PD: Tengo un dedo vendado y por eso escribo así. Es como la gente a la que le cortan un dedo del pie y pierde el equilibrio. Yo también he perdido el equilibrio.

Matizando...

...que es gerundio.

NOTA: Contesto por aqui y me ahorro los mails, las conversaciones chinches por mesenger, etc. Si no sois de la panda de cotillas que me han interrogado por el anterior artículo enhorabuena, sois personas sin ningún transtorno mental y/o sin curiosidad, cualidades ambas muy apreciables.

Vale, admito que no me explico mucho pero aun así, sois un poco retorcidos no? Es que no sé de donde os habeis sacado que... Bueno, va, que matizo.

1) NO, NO ERA UNA CITA. Vale? Lo puedo decir más alto pero no más claro.

2) NO, no me emborraché a propósito, ni porque estuviera nerviosa ni por nada por el estilo. Me emborraché porque hacia mes y medio que no probaba el alcohol de cierta graduación y se me fue la mano. Además si hubiera ido a lo que pensais que fui no hubiera probado ni una gota de alcohol...bueno un par de cubatas hubieran caido pero no la cantidad que ingerí.

3) SI, dormí en su cama con ella al lado, pero es que no tiene más camas y no nos poníamos deacuerdo para ver quien dormía en el sofá (es que somos igual de cabezotas XD). Y además dormí, lo cual es muy extraño teniendo en cuenta lo poco que duermo siempre en cama ajena y más con alguien al lado.

4) NO, no me echó de su casa a las ocho de la mañana. Ella entraba a currar y yo fregué lo de la cena mientras se duchaba y me fuí a mi casa, como es normal.

5) SI, tengo un morao en la pierna (en el muslo derecho para ser exactos) pero es que me llevé por delante el morro de un coche (él estaba parado y yo pasaba por allí felizmente y sin mirar, claro). (Esto no debería habertelo dicho, que atas cabos con una facilidad que asusta XD)

Todo bien? Alguna pregunta retorcida más? Quereis saber si llevaba pijama o algo? XD

Panda de cotillas retorcidos! XD

Otra vez

Sábado, ocho de la tarde, frio. Salí de mi casa con una botella de Negrita, una de Cocacola y una caja de cedeses para ver. Todo buenos propósitos y perspectivas.

Resumen de la noche: Cocinaron para mi (me encanta que hagan esto, en serio); nos reimos un montón; bebí más de lo necesario, prudente, decente...; dormí tres horas en una cama que no es la mia; y llegué a mi casa a las nueve de la mañana.

Y vuelvo al mismo estado de duda perenne. A tener que pensar las cosas desde fuera, como las verían otros, para que no estén contaminadas por lo que siento o por lo que creo.

Yo es que si no pienso me aburro, ya lo sabeis.

Geniera modo Processing activado.